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jueves, 1 de septiembre de 2011

MISTERIOSO RAYO DE LUZ EN CHICHÉN ITZÁ

Chichén Itzá nombre que proviene de dos vocablos mayas: (Chichén) Boca del pozo; de los (Itzá) brujos de agua ), es uno de los principales sitios arqueológicos de la península de Yucatán, en México, se encuentra ubicado en el municipio de Tinum, en el estado de Yucatán. Se trata de uno de los vestigios más importantes y renombrados de la fabulosa civilización maya, las edificaciones principales que ahí perduran corresponden a la época de la declinación de la propia cultura maya denominada por los arqueólogos como el período posclásico.
La arquitectura masiva que ha llegado hasta nuestros días y que hoy es emblemática del yacimiento, tiene una clara influencia tolteca. El dios que preside el sitio, según la mitología maya, es Kukulcán, representación maya de Quetzalcóatl, dios tomado del panteón de la cultura tolteca. Dicho esto, hay que considerar que Chichén Itzá fue una ciudad o un centro ceremonial, que pasó por diversas épocas constructivas e influencias de los distintos pueblos que la ocuparon y que la impulsaron desde su fundación.
La zona arqueológica de Chichén Itzá fue inscrita en la lista del Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1988 y, el 7 de julio de 2007, fue reconocida como una de las Nuevas Maravillas del Mundo, por una iniciativa privada sin el apoyo de la Unesco, pero con el reconocimiento de millones de votantes alrededor del mundo.
Al parecer este hermoso monumento guarda aún muchos secretos, y así lo demuestra el documento fotográfico captado por una familia de turistas en el lugar.
Un enorme rayo de luz surge desde la parte superior de la pirámide directamente hacia el cielo, hecho que aún nadie ha podido o querido explicar. Evidentemente muchas de las culturas ancestrales sabían o conocían más del Cosmos de lo que hoy podemos conocer. Sin duda, por los vestigios arqueológicos como por las historias y leyendas, los antiguos se comunicaban con los “Dioses” y han sido influidos directamente por ellos tanto en tecnología como en otros conocimientos los cuales se fueron perdiendo con el correr de los siglos.


viernes, 18 de marzo de 2011

O.V.N.I.s EN AL ANTIGUA INDIA

La creencia hindú, a través de su literatura, habla de una mítica máquina voladora a la que llaman Vimana. Muchísimos textos antiguos hacen referencia a artefactos que podían volar por los cielos, por debajo del agua e incluso volar a otros planetas. Desde distintas culturas de la más remota antigüedad se ha instaurado la creencia de que la Tierra fue visitada por seres provenientes de otros mundos muchos más avanzados que “colaboraron” de alguna manera en la evolución de la especie humana.
Tenemos así cantidades de vestigios que nos llegan desde Caldea, Babilonia, Egipto como en otros lugares de África y Europa hasta las hermanas culturas continente Americano, Hopis, Mayas, Aztecas, Incas, entre muchos otros, que llevan a pensar e interpretar sobre la existencia de Dioses Tecnológicos pero que no son pruebas determinantes que corroboren definitivamente dichas creencias.
Lo cierto es que en los antiquísimos escritos Hindúes, llamados Vedas, en particular en dos de ellos como son el Majábharata y el Bhágavat Puraná se describen e ilustran Vimanas de diferentes tamaños y formas, ya sea como un carro o carroza con las que viajaban los Dioses o como míticos automóviles voladores. En otras se los describe como casas o palacios voladores que podían tener varios pisos de altura.
Otros textos que hablan y describen Vimanas de las formas más variadas son: el Ramaiana, el Kirataryuníia, y el Samarangana Subtrahara, donde también se los llama Pushpaka.
El Ramaiana es un gran poema épico hindú el cual es atribuido el poeta Valmiki. En el se encuentran alusiones a los carros voladores utilizados en el curso de las guerras entre los dioses que conforman el panteón hindú.
El desarrollo de los hechos es comentado así:
Rama, el Kakutsida, le dijo a Vibhishana: “Ocúpate de procurarme un pronto regreso a mi ciudad. El camino a Ayodhyá es muy difícil de recorrer”. A lo que respondió Vibhishana: “Hijo de monarca de la Tierra, yo cuidaré que te conduzcan a tu ciudad. Hay un carro llamado Pushpaka, carro incomparable, resplandeciente como el Sol y que marcha por sí mismo. Montado sobre ese carro, él te conducirá sin inquietud hasta Aiodhiá”.
Tras estas palabras Vibhishana llamó urgentemente al carro parecido al Sol, acompañado por su hermano y por la ilustre Videhana, encendida de rubor. El Raghuida, ya montado, le dijo a Sugriva: “Apresúrate a subir en el carro con tus generales, Sugriva. Sube también con tus ministros, Vibhishana, monarca de los Rakshasas”. Al instante, Sugriva con los reyes de los simios, y Vibhishana con sus ministros, llenos de alegría, montaron en el gran carro Pushpaka.
Cuando todos estuvieron embarcados, Rama ordenó al vehículo que partiese y el incomparable carro de Kuvera se elevó hacia el mismo seno de los cielos. El carro volaba como una gran nube empujada por los vientos. Desde allí paseando su mirada por doquier, el guerrero descendiente de Raghú, dijo a Sita la Mithiliana, la del rostro bello como el astro de la noche: “Mira, ya veo el palacio de mi madre… ¡Ayodhyá! ¡Inclínate ante ella, Sita, mi Videhana, hete aquí de regreso”!
Apenas la muchedumbre, presurosa, les vio llegar como un segundo sol y con tan rápida marcha, el aire fue rasgado con potentes gritos de alegría, lanzados por ancianos, mujeres y niños. Todos gritaban: “¡Aquí está Rama!”. Bharata, pasando de la tristeza a la alegría, se acercó, con las manos juntas y honró a Rama: “Sé bienvenido”, pronunció, con el respeto que le merecía su hermano. Pero éste se apresuró a alzarlo, lo apretó contra su pecho y lo estrechó entre sus brazos con alegría.
En el Majábharata, otro de los importantes libros épicos que cuentan la epopeya hindú, no se nombra a los vimanas, pero sí el uso de armas míticas, como el Brahmāstra que significa “arma del dios Brahma”.
En los Vedas dice que el dios del Sol viaja en un carruaje Vimana luminoso (que sería el propio Sol), y otros dioses vuelan carruajes Vimanas con ruedas, empujados por animales, generalmente caballos (aunque el carruaje del dios védico Pushan es empujado por cabras).
Según el Rāmāyana, el demonio Rávana volaba en un Pushpaka (Vímana de flores). El Nau-vímana que aparece en el Raghu Vamsa 16.68 podría ser un Vimana con forma de nave.
Textos de la India tardíos se los refiere como otros vehículos voladores, y a veces se utiliza como una manera poética de mencionar vehículos comunes terrestres.
En algunos lenguajes modernos de la India, por ejemplo en guyaratí, la palabra vimania significa precisamente “avión”.
A principios del siglo XX, un médium hindú escribió en sánscrito un texto supuestamente antiguo: el Vaimanika Shastra.
El Dr. Kunwarlal Jain Vyas sostiene que las epopeyas bélicas relatadas en los textos antiguos hindúes hablan de un periodo conocido como el Imperio de Rama, hace unos 26.000 años. Aunque su teoría es muy criticada por los teóricos convencionales, la hipótesis del Imperio de Rama es defendida con documentación histórica y física por especialistas en el estudio de civilizaciones prehistóricas tecnológicamente desarrolladas. Otro investigador, llamado Brad Steiger, sostiene que las vimanas no fueron lo único que deslumbró los cielos de la India en un pasado remoto. Una explosión nuclear acontecida hace 5.000 años borró a todos sus habitantes de la faz de la Tierra, dejando ciudades como Mohenjo Daro en el Valle del Río Indo totalmente cristalizadas.



                                                                 Senderos Iluminados

miércoles, 18 de agosto de 2010

EL ANTIGUO ASTRONAUTA


Fue la Tierra visitada en el pasado por exploradores intergalacticos? Las pruebas dejadas por civilizaciones antiguas parecen decir que si. Las más antiguas civilizaciones del Planeta nos dejaron como legado escritos en tablas de arcilla, paredes de Templos y Piramides como también esculturas del contacto que sostuvieron con los “Dioses” . Desde las primeras culturas Mesopotamicas pasando por la Egipcia, la Africana como la Dogón hasta la civilización Maya , entre otras en América, hay registros muy claros del contacto directo con seres superiores venidos de las estrellas a los que ellos denominaron Dioses. Basándose en las pruebas arqueológicas, un grupo de investigadores crearon la teoría del Antiguo Astronauta. En ella se hace referencia a cómo podría haber sido el primer contacto con esos seres celestiales que llegaron a la Tierra con un fin determinado que fue plantar la semilla de la evolución planetaria, aunque algunos partidarios de la teoría afirman que el contacto fue para “sembrar” una especie humana mas evolucionada. Sea cual sea el motivo han quedado registros por todo el planeta quizás para que hoy quienes estamos habitándolo tomemos conciencia de quienes somos verdaderamente.

Ancestros alienígenas?
La idea de que somos de alguna manera descendientes de civilizaciones que visitaron el Planeta hace milenios en realidad no es nueva. Ya en la época Victoriana se planteó esta idea en la Sociedad Teosófica, mientras se debatía as puertas cerradas un inicio alternativo para la especie humana en el Planeta. Desde ya que este concepto no salió a la luz hasta la década del 70 a través de los libros de Erich Von Daniken, donde el escritor e investigador Suizo presentó pruebas contundentes de las visitas alienígenas en los albores de la humanidad.
El trabajo de Erich Von Daniken ha caído en gran parte en descrédito, aunque muchos investigadores creen que no está tan equivocado en sus hallazgos. La teoría de Von Daniken como las ideas de los defensores de la Teoría del Antiguo Astronauta se fundamentan en la notable consistencia de las imágenes y los iconos religiosos de los pueblos antiguos. De la misma forma se puede observar un cierto paralelismo en sus leyendas sea en las características como en los comportamientos de sus Dioses lo que no puede atribuirse a la casuística; la similitud entre los relatos de orígenes tan dispersos en tiempo y distancia física como el antiguo Egipto, el imperio Maya y la China, los cuales no tuvieron contacto unos con los otros hablan claramente de que algo ocurrió en cada uno de esos pueblos en distintos momentos de la historia. Una de las mejores descripciones escritas que probarían el contacto con civilizaciones de avanzada se encuentra en uno de los más antiguos textos que hablan de la epopeya Hindú: el Mahabhrarata, la gran narración de la guerra de los Bharatas ( El Mahābhārata es una historia de reyes, sabios, dioses y demonios. A través de él su mítico autor, Krishná Dwaipāiana Viāsa, apunta a instruir acerca de los cuatro objetivos de la vida: dharma (‘deber religioso’), artha (‘riqueza’), kāma (‘placer’) y mokṣa (‘salvación’, considerado por los hindúes como el objetivo último del alma). La mítica ley del karma (literalmente 'actividad': la ley de acción y reacción, y la consecuente reencarnación) desempeña un papel integral en la comprensión del Mahābhārata.
En diversas partes del gran texto (contiene unos 107000 shlokas. El shloka es un dístico o conjunto de dos versos, basado en otra forma más antigua, el anustubh: cuatro hemistiquios de ocho sílabas cada uno, con dos yambos al final.), los autores describen a lo que llaman Vimana, una palabra que significa “maquina voladora”. En el texto, las Vimanas se describen a veces como vehículos voladores utilizados con fines militares y son a menudo pilotados por Dioses Indios. Una de esas armas es llamada Agneya y aparece en un pasaje particularmente impactante:
"Fue disparado un flamígero proyectil dominado por el resplandor del fuego sin humo. De repente, una espesa niebla envolvió las huestes. Todos los puntos del horizonte se oscurecieron repentinamente. Empezaron a soplar vientos portadores del mal. Las nubes se agolparon en lo más alto del aire y llovió sangre. El sol parecía girar sobre sí mismo. El mundo, abrasado por el calor de tal arma, parecía tener fiebre."
Claramente esto se asemeja a la narración del lanzamiento de un arma nuclear, su explosión y los efectos producidos en las víctimas. En el libro está escrito claramente ahora la pregunta es ¿Cómo hablaban hace unos 5000 años de maquinas voladoras y explosiones nucleares, entre otras armas, si eso llego a conocerse recién en el último siglo?, por ahora la respuesta estaría en el campo de la imaginación ya que no hay pruebas físicas concluyentes aunque para michos el hecho de que esto se haya escrito hace milenios ya es prueba suficiente de que el Planeta se vio envuelto en una guerra de alta tecnología en momentos que la raza humana recién se estaba despertando.

Otras pruebas
Más allá de la claridad de los escritos del Mohabharata hay quienes sostienen que lo que allí se describe fue un evento natural (un volcán) catastrófico y que con el correr de los siglos los textos se fueron adulterando; convengamos que podría estar relacionado a algo así aunque los términos modernos que refieren a máquinas voladoras, armamento nuclear y rayos que afectaban el sistema nerviosos de los pilotos de los vimanas enemigos fueron traducidos antes de que fueran una realidad científica.
Otro de los aspectos que se tienen en cuenta en la Teoría del Antiguo Astronauta es la obsesión que tenían los hombres primitivos en dibujar figuras humanas con trajes muy similares a los utilizados por los astronautas de nuestro tiempo, sobre todo llama la atención el detalle de las escafandras. Dibujos, grabados y estatuillas que se encuentran en cavernas y en ruinas de ciudades de América, Europa, África, Extremo Oriente y Australia.
Sin duda un objeto de prueba de la teoría en que se apoyan los investigadores son las que parecen ser pistas de aterrizaje, como por ejemplo las famosas líneas de Nazca o las extrañas vías ascendentes en montañas de Bolivia. Con respecto a las Líneas de la llanura de Nazca existe una controversia entre arqueólogos e investigadores ya que los primeros aseguran que se tratan de antiguos caminos, claro esta que no explican por que no conducen a ninguna parte ni el sentido del por que se cortaron los picos de las montañas para hacerlos. Por su parte quienes investigan los rastros de visitas extraterrestres en el pasado aseguran que la meseta era hace milenios un lugar de aterrizaje, basándose fundamentalmente en que solo puede ser visto desde gran altura.
Sin duda no existen, o al menos aún no se conocen, pruebas contundentes que afirmen o destierren la idea de que la humanidad ha sido iniciada con la ayuda de seres capaces de atravesar cientos de años luz por el espacio, la realidad es que existen muchos indicios de que algo fuera de lo común se ha presentado en distintos lugares y épocas de la historia de la humanidad y que en todos los casos fue lo suficientemente importante como para dejar constancia de dichos encuentros a las generaciones futuras.
 Lic. José A. Sala

jueves, 5 de agosto de 2010

UTSURO-BUNE


Una de las primeras historias modernas de ovnis registradas en el mundo proviene del Japón.   Se trata de la historia de Utsuro-Bune, una misteriosa mujer extraterrestre que apareció súbitamente desde el fondo del océano Pacífico en una nave redonda.
Desde entonces se han realizado muchos dibujos sobre este hecho tan particular ocurrido hace unos dos siglos. Un estudio detallado de las pinturas revela un objeto que se parece mucho a un platillo volador, similar a los vistos en nuestros días.
En los escritos que acompañan los dibujos se encontró una descripción de una nave metálica y redondeada que llego a la playa.
De ella surge una mujer vestida con prendas ligeras y suaves, dentro de la nave había letras que jamás habían sido vistas (seguramente un idioma desconocido para los lugareños). La descripción corresponde a lo que pudo ser un ovni de acuerdo a la interpretación de los lugareños.
Utsuro Bune (o Utsuro Fune) significa en japonés “barco hueco”, definición que da a entender claramente de qué hablaban los aldeanos que vieron venir flotando hacia ellos esa pequeña embarcación con forma de tazón de arroz.
La historia corresponde al período que se conoce como Tokugawa (entre 1603 y 1867) cuando Japón se mantenía aislado por completo del resto del mundo, viviendo en una sociedad enteramente feudal (el shogunado) y evitando toda influencia extranjera, especialmente la Occidental.
No es raro pues que la presencia de “alguien que venía de muy lejos” (un extranjero) fuese causa suficiente para producir todo un movimiento en la gente que, ya sea a favor o en contra del aislamiento nipón, dejo constancia del momento en numerosos escritos y dibujos. Kasuo tanaka es profesor de la universidad de Gifu en Tokyo, y fue quien reactivó la leyenda de Utsuro-bune en el año 1997. Su investigación se enfoca si es que la misteriosa mujer que salió de las aguas del pacifico hace tantos años era en realidad parte del encuentro cercano de un 3º tipo (Denominación con la que se define el tipo de encuentro con una inteligencia extra terrestre). La investigación fue exhaustiva y luego de estudiar todas las naves existentes en el periodo de 200 años atrás en la zona y no pudo encontrar ninguna similar a esta (de haberse tratado de un tipo de nave común no se hubiese hecho tanto hincapié en su forma como en los detalles internos).
Y sea por la nave como por las características físicas de Utsuro-bune el encuentro podría tratarse del primer registro de contacto con un ser extraterrestre. Lo cierto es que a comienzos del 1800 Japón se vio inundado de dibujos de Utsuro-bune todos de distintos artistas de distintas partes del país. Cada uno de ellos contaba exactamente la misma historia con la misteriosa mujer emergiendo de una nave con forma redondeada como un tazón de arroz muy similar a lo que conocemos hoy como platillo volador.